Nuestra historia es un poco larga pero voy a tratar de resumir lo mejor posible la historia. Mi esposa Belkis Mikelsons y yo, casados hace 12 años, trabajábamos con una librería, pero ella estaba cansada de ese ramo y quería hacer un cambio en su vida, 3 años mas tarde decidimos cerrarla definitivamente y cambiar de ramo, pero no fue fácil porque no se logro vender la librería, luego pasamos ciertas penurias y estuvimos en una situación difícil económicamente, hasta que un DIA se enciendo una luz y decidimos ponernos a vender comida a domicilio en vista de que mi esposa cocina como los dioses, entonces yo me encargaba de la parte logística preparábamos un menú mensual y se lo dejábamos en las oficinas a la persona que harían su pedido, bueno asi pasaron 3 años y luego vino la crisis petrolera la cual ya conocemos todos y las cosas se complicaron un poco y comenzamos a vender comida en nuestra casa y la gente iba a almorzar en nuestro patio y cada DIA que pasaba iba mas y mas gente pero éramos comerciantes informales hasta que un DIA llego alguien de la alcaldía y nos dijo que no podíamos trabajar asi, pero seguimos un tiempo y persistimos en la lucha y pasó un año hasta que un DIA llego un amigo conocido casi vecino y nos dijo que el tenia una tasca que estaba hecha un desastre y que el no podía atender y no las estaba ofreciendo para estuviésemos al mando de eso y viéramos como podíamos salvarla, entonces fuimos a verla el sitio estaba horrible y sus clientes eran puros borrachitos que se la pasaban allí, pero tenia algo muy importante que era su ubicación, y decidimos tomarla e iniciar trabajos de limpieza desde todo punto de vista tanto físico, higiénico y establecer normas y reglas en el lugar. Además tenia una cocina inmensa a la cual se le podía sacar mucho provecho. Duramos aproximadamente un mes maquillando el lugar hasta que al fin lo abrimos al público y comenzó nuestra batalla con los antiguos clientes que tenían mucha mañas y malas costumbres, bueno eso fue terrible y un duro trabajo de adaptación durante dos años, lo cierto fue es que había quedado bien simpático y se servia menú ejecutivo y otros platos. Luego de esa larga lucha y con el cambio de los clientes después de dos años, decidimos remodelar nuevamente y cambiar la imagen total del lugar y duramos 4 meses cerrados haciendo una remodelación radical y muy andina, muy rustica, muy artesanal y es lo que actualmente tenemos hoy en DIA, y cada ves mas nos visita mucha gente de fuera porque les recomiendan muestra comida, ahora no vendemos menú ejecutivo, sino pura comida gourmet hecha como en casa, con mucho amor y dedicación a los ingredientes naturales, cada DIA que pasa recibimos muchos halagos de los clientes y no hacemos publicidad, lo hace la gente que viene. Oscar.
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